¿Tienes una mascota y te preguntas si será un buen amigo para tu bebé? Tal vez incluso estés considerando separarlos. En este artículo, te daremos algunos consejos simples pero completos para asegurar que nuestra mascota sea tan feliz como nosotros cuando llegue el bebé y crear un espacio de vida seguro, respetuoso y enriquecedor para todos.

La llegada del bebé significa un cambio muy importante en nuestra familia. Cuando tenemos una mascota, también es parte de nuestra familia, por lo que debemos incluirla en los preparativos para el bebé. De esta manera, será más fácil que adopte al bebé como un miembro del grupo y no lo vea como una amenaza o una pérdida de atención.

Las mascotas más comunes son los perros, por lo que nos enfocaremos en ellos, pero la mayoría de estas reglas también se aplican a los gatos y otras mascotas, siempre adaptándolas según su especie y carácter.

Beneficios de que tu bebé crezca con una mascota

Antes de pasar a los consejos prácticos, es importante recordar por qué vale la pena hacer este esfuerzo. En general, tener mascotas en casa apoya el desarrollo cognitivo, socio-emocional y físico de los bebés. Hay muchos estudios que indican que los niños que crecen con mascotas tienen menos riesgo de infecciones respiratorias y algunas alergias, probablemente debido al contacto temprano con los microorganismos que llevan los animales, lo que fortalece su sistema inmunológico.

Además, vivir con un perro o un gato:

  • Fomenta el desarrollo psicomotor del bebé, gracias al juego, el seguimiento suave en casa y la curiosidad hacia el animal.
  • Aumenta la empatía y la responsabilidad, ya que el niño aprende que hay otro ser vivo que necesita cuidado y respeto desde muy pequeño.
  • Refuerza la autoestima, cuando siente el amor incondicional de su mascota y esta es su compañera de juegos.
  • Puede ser un gran protector emocional y físico; muchos perros desarrollan un fuerte vínculo con el bebé y asumen casi un rol de "protección".

Teniendo todo esto en cuenta, no es necesario deshacerse de tu perro o gato debido a la llegada del bebé, solo en caso de problemas de comportamiento graves o ciertas recomendaciones médicas. Lo realmente importante es preparar bien a la mascota y el entorno y minimizar el estrés mientras se asegura la seguridad.

Antes del nacimiento del bebé

Es importante asegurarnos de que nuestro perro haya recibido una buena educación y que tengamos un buen control sobre el animal. Si el animal ha estado en la familia durante mucho tiempo, ya sabemos cómo se comporta y tenemos la capacidad de controlarlo en diferentes situaciones (visitas, ruidos, otros perros, etc.).

Si el perro se ha unido a la nueva familia recientemente, probablemente necesitará un proceso de entrenamiento básico. Asegúrate de que el perro haya completado este proceso antes de la llegada del bebé y responda bien a comandos simples como "sentado", "espera", "ven" o "afuera". Estos comandos son muy importantes para manejar las primeras interacciones del bebé.

Además de la obediencia básica, hay otros aspectos que debes revisar:

  • Las vacunas y el tratamiento contra parásitos deben estar al día, para reducir los riesgos de salud en casa.
  • Higiene general adecuada: baño regular, cepillado y control de parásitos externos.
  • Comportamientos de defensa ante ruidos o recursos (comida, juguetes, cama) pueden ser problemáticos a medida que el bebé comience a moverse.

Probablemente, no podrá mantener los horarios de paseos y comidas después del nacimiento del bebé. Unas semanas antes del nacimiento del bebé, comience a ajustar las tareas que realiza con su perro para adaptarlas al nuevo horario. Sea realista: un bebé requiere mucha atención y tiempo, y se recomienda que el nuevo horario que comience se mantenga después del nacimiento del bebé.

Cambios en la Rutina y Manejo del Estrés

Los perros son animales de costumbres. Los cambios repentinos en su rutina pueden causar estrés, ansiedad o comportamientos no deseados. Por lo tanto, es beneficioso hacer los ajustes de manera gradual.

  • Cambie gradualmente los tiempos y horarios de los paseos. Reduzca o ajuste los tiempos de paseo cada semana entre 5 y 15 minutos, llevándolos a un nivel que pueda mantener con su bebé, y asegúrese de que el total diario no sea inferior a 45 minutos.
  • Haga pequeños cambios en los horarios de comida si algunas comidas del bebé se adelantan o retrasan, siempre trate de mantener la constancia.
  • Ofrezca juguetes para masticar y actividades olfativas (esconder premios en casa, alfombrillas olfativas, juegos interactivos) para ayudar a su perro a relajarse y manejar mejor el estrés.
  • Fomente la autonomía: cree momentos en los que esté en casa pero no interactúe constantemente, para que su perro aprenda a divertirse solo con sus juguetes o en su área de descanso.

Prepare el Espacio del Bebé y Permita que su Perro lo Explore

Permita que su perro entre en las habitaciones donde estará el bebé. Déjelo oler los pañales, la ropa o los productos de cuidado del bebé. Esto será un nuevo olor para él y cuanto antes se acostumbre, mejor. Además, puede ayudarle a asociar los sonidos del llanto del bebé con un ambiente tranquilo al reproducir estos sonidos a un volumen bajo.

Puede seguir las siguientes ideas:

  • Introduzca la cuna, el carrito, la mesa de cambio y los juguetes como una parte normal de la casa, permitiendo que su perro los olfatee tranquilamente.
  • Refuerce con recompensas y cariño los comportamientos tranquilos en su habitación o cerca de sus cosas, para que los asocie con algo positivo.
  • Establezca límites claros desde el principio: no permita que su perro suba a la cuna, al carrito o a la silla del bebé y corríjalo de manera firme pero sin gritar cuando lo intente.

Este puede ser un buen momento para cambiar algunos juguetes de su perro para que no se parezcan a los del niño. De esta manera, evitaremos que en el futuro su perro intente tomar los juguetes del niño o que el niño quiera quitarle los juguetes de la boca al perro, lo que podría llevar a conflictos.

Dedique Tiempo a su Mascota

Si tiene un perro, es importante que mantenga sus paseos diarios. Intente crear algunos momentos de 5 o 10 minutos exclusivamente para él. Recuerde que es importante mantener estos momentos especiales incluso cuando su bebé nazca, a pesar de que haya días difíciles.

Hágale caricias, cuídelo, hable con él de manera lenta y cariñosa, juegue con él y hágale masajes. Es importante que nuestra mascota entienda que sigue siendo importante para nosotros y que continúa siendo parte de la familia. De esta manera, minimizamos la aparición de sentimientos de celos con la llegada del bebé.

Si cree que pasará días intensos (por ejemplo, cuando regrese del hospital), considere comunicarse con un cuidador de perros de confianza o familiares donde su perro pueda pasar uno o dos días. Esto no es para separarlo, sino para asegurarse de que también esté cuidado de manera tranquila y adecuada.

Cuando Nace el Bebé

Antes de llevar al bebé a casa, es una buena opción esparcir algunas de sus prendas en diferentes lugares de la casa. Déjalas para que tu perro las olfatee. Aprovecha estos momentos y premia, acaricia y habla suavemente con él, de modo que el olor del bebé se asocie desde el principio con experiencias agradables.

Cuando regreses a casa con tu bebé, es hora de presentarlos. Probablemente, el perro querrá saludar a todos, especialmente a la madre. Puede que esté muy emocionado, saltando, ladrando... No te ha visto en unos días y ha sentido cambios importantes en ti en las últimas semanas, así que ahora que estás de vuelta en casa tiene que mostrar su alegría.

Cómo Organizar el Primer Encuentro

Es importante preparar este momento con calma:

  • Antes de entrar con el bebé, permite que alguien salude y calme al perro. Si es posible, uno de los padres puede entrar sin el bebé, saludar al perro, dar un pequeño paseo y dejar que gaste su energía.
  • Permite que la madre tenga un encuentro previo sin el bebé, pero lleva una de las prendas del bebé para que el perro pueda olerla.
  • Cuando todo esté más tranquilo, es hora de presentar al nuevo miembro de la familia. Elige un área tranquila sin ruido o demasiados visitantes y evita que el perro se emocione en exceso.

Deja que otra persona se siente y sostenga al bebé, así podrás supervisar y controlar al animal. Si el perro está inquieto o no puedes prever su reacción, es mejor ponerle un collar o un arnés para manejarlo.

Deja que el perro olfatee al bebé, se acerque y lo explore. Puede reaccionar con miedo o curiosidad. Acarícialo y háblale suavemente, anímalo a acercarse, pero si se siente inseguro, no lo fuerces. Si el contacto va bien y el perro parece tranquilo, prémialo y dile palabras suaves.

Si el comportamiento del perro no es adecuado, si gruñe o muestra una actitud amenazante hacia el niño, repréndelo y llévalo a otra habitación. Espera un tiempo y cuando el animal esté tranquilo, intenta de nuevo con más distancia y menos estímulos. Si muestra signos de agresividad constante, se recomienda consultar a un adiestrador de perros o etólogo lo antes posible.

No digas palabras alentadoras como "está bien, cálmate" mientras exhibe un comportamiento agresivo. Esto puede hacer que entienda que está siendo recompensado por ese comportamiento. Habla en un tono neutro o firme y utiliza refuerzo positivo solo cuando el comportamiento sea tranquilo y apropiado.

Reglas Básicas en las Primeras Semanas

En general, durante las primeras semanas de vida del bebé, se recomienda mantener al perro con una correa larga o tenerlo cerca cuando estés solo. Esto se basa en el hecho de que no es posible prestar atención a ambos al mismo tiempo y es difícil asegurar la seguridad de su comportamiento inapropiado.

Además, se recomienda no dejar al perro solo con el bebé al principio. Esto no significa que mostrará comportamientos agresivos, pero definitivamente será curioso y podría volcar la cuna o hacerle daño accidentalmente al intentar acercarse demasiado al bebé.

Además, los expertos sugieren que el perro nunca debe dormir en la habitación donde está el bebé. Esto ayuda a prevenir accidentes nocturnos y proporciona un área de descanso segura para cada uno.

En esta etapa, considera los siguientes puntos importantes:

  • Continúa brindando momentos de atención especial al perro a pesar de la presencia del bebé, para que asocie su presencia con cosas agradables.
  • Pide a los visitantes que también saluden y presten atención al perro, aunque sea solo por unos segundos, para que el perro no sienta que todos lo han olvidado con la llegada del bebé.
  • Evite castigos físicos o gritos, eso solo aumenta el estrés y empeora el comportamiento. Siempre priorice reforzar positivamente los comportamientos apropiados.

Cuando el bebé crezca

Cuando su hijo comience a caminar, hay un momento de peligro específico. Es fácil que se caiga y puede intentar agarrarse de todo lo que encuentre. Esto puede asustar al animal y, si se agarra demasiado fuerte o se cae sobre él, puede causar un accidente.

En esta etapa, enséñele a su hijo cómo debe comportarse con el perro. Debe respetar su comida y su descanso. La cama, los juguetes y el comedero del perro no son de él y explíquele que no debe molestarle mientras come o duerme.

Observe sus juegos. El bebé puede no entender el lenguaje del perro cuando este se aburre de un juego o se siente incómodo. Señales como alejarse, lamerse la nariz, mantener el cuerpo tenso o mostrar los dientes ligeramente, indican que necesita espacio. Enséñele a su hijo a detenerse cuando el perro se aleje o se esconda.

Si su perro es anciano, puede tener enfermedades, como artritis, que le causan dolor. Esto puede provocar que el perro reaccione con miedo o de manera brusca si su hijo lo abraza demasiado fuerte o le da apoyo. En estos casos, limite los juegos físicos y priorice interacciones más suaves y breves.

A medida que su hijo crezca, puede incluirlo gradualmente en las tareas de cuidado de la mascota: darle de comer (siempre bajo supervisión), ayudar a llenar el tazón de agua, cepillarlo suavemente o recoger sus juguetes. Esto refuerza el vínculo positivo y la responsabilidad compartida.

En resumen: Es tan importante enseñar al perro cómo debe comportarse con el bebé como enseñar al bebé cómo debe comportarse con el perro. Un niño que entiende que un animal siente miedo, dolor y cansancio será más respetuoso y tendrá una relación más saludable con su mascota.

Se conocerán y se querrán poco a poco y definitivamente serán amigos inseparables y cómplices de muchas travesuras. Con una buena preparación, rutinas claras, supervisión constante y mucho amor, la vida entre su bebé y su mascota puede ser una de las experiencias más hermosas y enriquecedoras para su familia.